El mundo de la belleza tiene una nueva soberana con propósito. Eduarda Braum, profesional en pedagogía y letras, hizo historia al convertirse en la primera brasileña en ganar el título de Miss Supranational 2025. En su paso por Cali, Colombia, la reina compartió con Zona Joven su inspirador viaje desde las zonas rurales de Espíritu Santo hasta los escenarios globales, destacando que su mayor herramienta no ha sido la pasarela, sino el «coraje» para romper fronteras a través de la educación.
Coraje: El motor de una reina
Para Eduarda, una sola palabra define su trayectoria: Coraje. Nacida en Alfonso Claudio, una pequeña ciudad de Brasil, creció en una familia de agricultores donde el trabajo duro fue su primera escuela. «Tuve mucha coraje para ir más allá de las fronteras», afirma la reina, quien compaginó sus estudios profesionales con el trabajo desde joven, forjando una disciplina que hoy la mantiene firme ante la gran responsabilidad de portar una corona internacional.
Embajadora de salud y vida en Cali
La visita de la Miss Supranational a la capital del Valle del Cauca tiene un trasfondo profundamente humano. Como embajadora global, Eduarda trabaja de la mano con la Sasakawa Foundation en la lucha contra la enfermedad de Hansen (Lepra). Su misión en Colombia es clara: escuchar las historias de los afectados, aprender de su resiliencia y utilizar su voz para educar a la población, eliminando el estigma y la desinformación que aún rodean a esta patología.
Educación como proyecto de vida
Más allá del glamour, Braum es una apasionada de la pedagogía. Su proyecto social se enfoca en inspirar a jóvenes de escuelas públicas a creer en el poder transformador del estudio. «Todo el esfuerzo que hice cuando nadie veía, detrás de cámaras, fue lo que me trajo aquí», comenta. Para ella, ser Miss Supranational es la oportunidad de crear conexiones verdaderas y demostrar que la belleza debe ser un vehículo para el cambio social.
Un mensaje de humildad
A pesar de ser la mujer más bella del mundo en su categoría, Eduarda mantiene su esencia sencilla. Durante su entrevista en Cali, destacó su interés por seguir aprendiendo idiomas (incluyendo su proceso con el español) y su agradecimiento por el recibimiento del público colombiano. Su historia es un recordatorio de que el éxito es la suma de preparación, estudio y, sobre todo, la valentía de soñar en grande.
Eduarda Braum no solo porta una corona de cristales; porta la esperanza de miles de niños que, como ella, sueñan con salir de sus pequeñas ciudades para impactar al mundo. Su paso por Zona Joven Colombia deja una huella de elegancia, propósito y una invitación a ver en la educación la llave para conquistar cualquier frontera.