Mavichi: El violín caucano que conquista el mundo desde Santander de Quilichao

La agrupación, ganadora del Petronio Álvarez, internacionaliza los sonidos ancestrales del norte del Cauca y rastrea sus raíces en África.

En el corazón del norte del Cauca, un sonido que guarda memoria, resistencia y celebración ha cruzado fronteras transatlánticas. La agrupación Mavichi, nacida en 2015 en Santander de Quilichao, se ha consolidado como la embajadora global del violín caucano, un instrumento único en el mundo que hoy narra historias de paz y ancestralidad desde escenarios en Colombia hasta festivales en el continente africano.

Música que resiste: El origen de Mavichi

Fundada hace una década por el maestro Mauricio Molina Duque con el apoyo de Luis Carlos Ochoa y la Fundación Colombina, Mavichi surgió como una apuesta por preservar la tradición de las veredas aledañas a Santander de Quilichao. Hoy, este grupo intergeneracional de 11 músicos utiliza la música no solo como expresión artística, sino como una herramienta de resistencia frente a las violencias en el territorio, permitiendo que las comunidades se mantengan unidas a través de ritmos como la juga y el bambuco pateano.

Del Petronio Álvarez a las listas de Billboard

El año 2024 marcó un antes y un después para la agrupación al obtener el primer puesto en la categoría Violines Caucanos del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. Este triunfo les valió el reconocimiento de la prestigiosa revista Billboard, que destacó a Mavichi como uno de los actos más sobresalientes del festival, impulsando su misión de internacionalizar las músicas del norte del Cauca.

Rastreo de raíces: El viaje a África

La conexión de Mavichi con sus raíces africanas no es solo espiritual, sino física. La agrupación ha representado a Colombia en países como Sudáfrica, Esuatini (antes Suazilandia) y Senegal, participando en festivales de renombre como el Bushfire y el Ecofest.

«Teníamos la misión de rastrear esa historia del violín caucano… hay una historia que no se ha contado aún del todo, que no viene necesariamente de Europa, sino que tiene una conexión con la memoria de las personas esclavizadas», explican los integrantes del grupo. Durante su estancia en Sudáfrica, Mavichi logró conectar con audiencias locales a través de talleres donde enseñaron a bailar la juga, demostrando que la música es un lenguaje universal que une corazones a pesar de las barreras idiomáticas.

Lo que viene: Un nuevo álbum con esencia africana

Con la mirada puesta en el futuro, Mavichi prepara el lanzamiento de un nuevo álbum inspirado totalmente en sus vivencias en África. Este trabajo buscará contar, a través de nuevas composiciones y videos, cómo el violín caucano dialogó con sus raíces originales, manteniendo la tradicionalidad pero explorando nuevas sonoridades y letras dedicadas a la naturaleza, la alegría y la paz.

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