Nataly Galán, conocida artísticamente como Natya y recordada por el hit de reggaetón “Tocarte toa” junto a Big Yamo, se ha convertido en una de las científicas más destacadas de Colombia, con 13 patentes registradas y una sólida carrera en investigación. Su historia demuestra que es posible reinventarse, unir la creatividad artística con el rigor científico y brillar en más de un ámbito profesional.
De “Tocarte toa” a referente científica
Natya saltó a la fama en 2007 con “Tocarte toa”, tema que se convirtió en un clásico del reggaetón y que sigue sonando a pesar del paso de los años, algo que ella misma resalta con orgullo por su permanencia en el tiempo. Paralelo a la música, siempre sintió pasión por la química: estudió en la Universidad de Cartagena y realizó un doctorado en química aplicada en la Universidad de Puerto Rico, momento en el que se preguntó cómo equilibrar el éxito musical con su vocación científica.
Bisnieta del legendario compositor Pacho Galán, creador del merecumbé, Natya reconoce que esa herencia artística y creativa también alimentó su amor por la ciencia, al compartir la misma raíz de curiosidad e innovación. Hoy lidera investigaciones en la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla y ha sido reconocida por la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia como una de las mujeres con más patentes en el país, con alrededor de 13 desarrollos protegidos en propiedad intelectual.
Ciencia, maternidad y reinvención
En un contexto donde muchas mujeres científicas en Colombia abandonan su carrera al convertirse en madres, Nataly ha roto el patrón al conciliar su rol de madre, investigadora y artista. Su trayectoria envía un mensaje claro: no es necesario encasillarse en una sola etiqueta; la reinvención es una fortaleza y es posible combinar pasiones aparentemente distantes como la música y la ciencia.
Su historia inspira a nuevas generaciones a entender que los sueños pueden cambiar de rumbo sin perder brillo y que el éxito puede migrar de los escenarios y pistas de baile a los laboratorios y centros de innovación. Desde aquel hit que hizo bailar a una generación, hasta las soluciones científicas que hoy impulsa para el Caribe colombiano, el legado de Natya apenas comienza.
Con información del vídeo de redes sociales de @Unisimon