Inzabots: El proyecto de robótica de Inzá que conquistó el concurso Ingeniando

La innovación y el talento en el departamento del Cauca siguen rompiendo fronteras. En la duodécima versión del concurso de emprendimiento Ingeniando, organizado por la Cámara de Comercio del Cauca, el proyecto Inzabots se alzó con el primer puesto. Liderada por un docente del municipio de Inzá, esta iniciativa nació como un club escolar para desarrollar habilidades de pensamiento computacional y rápidamente evolucionó hasta convertirse en un equipo independiente que, tras coronarse campeón departamental en Santander de Quilichao, logró representar a Colombia en escenarios continentales, demostrando que la educación tecnológica es el motor del futuro.

De una idea audaz a la excelencia nacional

El camino de Inzabots comenzó con una propuesta ambiciosa dentro de la Institución Educativa Sagrada Familia Nazaret. Lo que inició como un grupo de robótica para niños se transformó en un proyecto independiente de alta competencia. «Empezamos en el 2024 cuando la Zona Franca organizaba el evento departamental. Nos fuimos desde Inzá hasta Santander de Quilichao para participar y tuvimos la fortuna de quedar campeones», relata el docente.

El éxito no fue un golpe de suerte. Al año siguiente, el equipo volvió a coronarse campeón departamental en la categoría Junior. A nivel nacional, la trayectoria ha sido impecable: sextos en 2024 y quintos el año pasado. Estos resultados les otorgaron el tiquete directo para representar al país en el Open Championship de las Américas en Panamá, donde fueron galardonados con el reconocimiento a la Resiliencia y Determinación.

El desafío financiero detrás de la tecnología Lego

A pesar de los triunfos, el sostenimiento de Insabots representa un reto mayúsculo. La robótica educativa, especialmente la basada en tecnología Lego, requiere de inversiones considerables. El docente explica que el financiamiento ha sido el obstáculo más grande, recayendo casi exclusivamente en el esfuerzo de los padres de familia y en su propio bolsillo, quien aporta el capital, las tabletas y el robot principal. Aunque han recibido apoyos puntuales, como tiquetes de la Secretaría de Educación para su viaje a Panamá, el equipo hace un llamado urgente a la empresa privada y pública para encontrar patrocinadores que impulsen este semillero de talentos en una zona alejada del centro del departamento.

Más allá de los cables: Habilidades para la vida

El impacto de Insabots trasciende la programación de circuitos. El proyecto se ha convertido en un laboratorio integral que potencia el pensamiento matemático, científico y la capacidad de abstracción. Aún más importante es el desarrollo de habilidades blandas: el trabajo en equipo, la concertación y la comunicación asertiva son los verdaderos trofeos que los niños de Inzá se llevan a casa.

Una invitación al desarrollo

La historia de Inzabots es un testimonio de superación y una invitación abierta. El equipo anima a padres y jóvenes de toda la región a vincularse a procesos de formación tecnológica, ya sea con ellos o en otras organizaciones. Es una noticia que llena de orgullo a la sociedad caucana y reafirma que, con la guía adecuada, los niños del departamento están listos para programar el mañana.

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