Las pantallas de la televisión nacional e internacional conocen de sobra su versatilidad. La actriz, cantante y presentadora caleña Marilyn Patiño, recordada por sus icónicos papeles en producciones de la talla de Sin senos no hay paraíso, Oye Bonita, El Capo y Escobar, el patrón del mal, regresó a su natal Cali para conectarse con la industria creativa regional. En un diálogo íntimo y sincero con Zona Joven Colombia, Patiño desnudó las complejidades de su faceta más importante: la de ser madre, analizó el crudo reto psicológico que vivió en La Casa de los Famosos Colombia y aplaudió con orgullo el crecimiento de las plataformas culturales en el Valle del Cauca.
La maternidad: La carrera más desafiante e introspectiva
A pesar de contar con una hoja de vida artística envidiable, al ser consultada por el proyecto que más ha marcado su vida, Marilyn no dudó en poner en primer lugar su rol familiar. «El de ser mamá es la carrera más incansable, más dichosa, la que me llena de felicidad y frustraciones al mismo tiempo», confesó la actriz. Para la caleña, la crianza de sus hijos se ha convertido en un espejo diario que la obliga a retarse, reflexionar e introspectar constantemente, superando por mucho la complejidad de cualquier guion de ficción.
El duro espejo de convivir 24/7 frente a las cámaras
Su reciente paso por el exitoso formato de La Casa de los Famosos Colombia permitió al público masivo descubrir una faceta mucho más humana, auténtica y cercana de su personalidad. Sin embargo, Marilyn admitió que la experiencia de la telerrealidad superó sus expectativas iniciales.
«Pensé que iba a ser más sencillo, que iba a poder darla toda, pero fue bastante duro y difícil. Lo que pasó ahí y lo que ustedes vieron es lo que soy yo, mi esencia. En ningún momento intenté tapar el sol con un dedo. Tal vez no fui lo suficientemente fuerte o resistente, pero mostré mi realidad como mujer», puntualizó la artista sobre el encierro mediático.
Orgullo por el talento y la «Reevolución» del Valle
Aprovechando los escenarios culturales que ofrece la capital del Valle del Cauca, Marilyn Patiño extendió una emotiva invitación a valorar y defender las industrias creativas de la región, que hoy brillan con luz propia en vitrinas como la moda, la música y el sector cafetero.
«Nosotros como caleños nos tenemos que sentir orgullosos porque aquí está la sumatoria de sueños de muchas personas, desde niños que pudieron hoy por hoy estar en estas plataformas mostrando lo que han construido durante años», afirmó con entusiasmo. La actriz concluyó destacando que el talento vallecaucano ya es protagonista a nivel internacional, gracias al trabajo de diseñadores, artistas y creadores exquisitos que demuestran la mejor cara del departamento.
Marilyn Patiño continúa consolidando una trayectoria impecable donde la honestidad es su bandera principal. Ya sea interpretando a un personaje entrañable en una serie global, enfrentando la convivencia real en un estudio de televisión o apoyando las pasarelas y el arte de su amada «Sucursal del Cielo», la estrella caleña ratifica en Zona Joven Colombia que el éxito más grande de un artista es nunca perder la conexión con sus raíces ni con su propia humanidad.