Cuando te planteas acoger un perro, lo primero que debes considerar seriamente es si dispones del tiempo y la predisposición para hacerlo. Incorporar un perro en tu rutina, sobre todo si es un cachorro, implica un nivel de dedicación y esfuerzo importante, que puede modificar mucho tu estilo de vida.
Los perros son animales extraordinarios con una capacidad infinita de ofrecer cariño, pero tienen un talante dependiente y una serie de necesidades que no puedes pasar por alto. Los paseos diarios, la rutina de cuidados (baño, cepillado, corte de uñas y limpieza de dientes), así como los tiempos de juego y la socialización con otros perros, son aspectos que formarán parte de vuestra convivencia durante más de 10 años. Y a esto hay que añadir las visitas veterinarias que puedan producirse, con el coste que ello conlleva.